Categorías
Sin categoría

Iniciar el bilingüismo: ¿estamos preparados?

Hoy por hoy, puedo afirmar a ciencia cierta que mis dos hijos son bilingües.

Pero lo cierto es que no ha sido un camino fácil, ni mucho menos. Para empezar, el primer desafío para mi y para mi marido fue que nuestra lengua materna no es el inglés, sino el castellano. Es curioso pensar que lo que comenzó siendo mi segunda lengua, se haya convertido en la lengua materna de mis hijos.

El segundo gran obstáculo es que nosotros no vivimos en el extranjero. Cuando una familia vive en el extranjero, implementa el bilingüismo como forma de permanecer en contacto con sus raíces y resulta más natural. La cuestión es que sin tener una necesidad real, comenzamos a hablar inglés con nuestros hijos desde que nacieron.

Y sin duda, el mayor reto ha sido la constancia. No te voy a engañar, el bilingüismo es un proceso que requiere mucha fuerza de voluntad en el que la constancia es clave. Te puedo decir con seguridad que no ha habido ni un sólo día en el que no hayamos hablado con nuestros hijos en inglés.

Pero el comienzo fue lo más duro porque realmente no sabía si el bilinguismo iba a funcionar bien en nuestra familia y eso me preocupaba. Era un mar de dudas y veía que todo estaba en nuestra contra.

Cuando estaba embarazada me preguntaba si mi hijo estaría preparado para estar en contacto con dos lenguas desde el nacimiento, pero la pregunta que todos los padres debemos hacernos es si nosotros mismos estamos preparados para hacerlo.

Además, mi mayor miedo era que mi hijo rechazara el inglés y no lo hablara porque no le viera una utilidad real. Es muy frustrante cuando pones mucho empeño en algo y no obtienes los resultados que esperas, ¿verdad?

Así que durante mi embarazo estudié acerca de los diferentes métodos y analicé todas las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos para saber que es lo que nos convenía en nuestra situación.

El día que nació mi hijo empecé a hablarle en inglés mientras que mi familia y personas cercanas cuestionaban la utilidad de enseñar otra lengua desde el nacimiento.

Siendo madre primeriza, se me hacía raro hablar inglés con un bebé. Por mi parte yo no dejaba de hablarle, pero en el fondo yo tenía mis dudas porque no tenía forma de saber si lo que hacía estaba bien o si tenía sentido hasta que poco a poco, mi hijo empezó a comunicarse con nosotros.

Por favor, decidme que no soy la única a la que le se le hacía raro hablar con un bebé que todavía no habla. ¿Le ha ocurrido a alguien más?

Todas mis horas de estudio y mi propia experiencia me motivaron para ayudar a otras familias bilingües y guiarlas para que pongan en práctica un método que realmente funciona. Llevo trabajando en ello 3 años y todavía sigo aprendiendo cada día con mi hijo y con las familias que participan en el programa. Es muy enriquecedor poder conocer y compartir experiencias de familias que tienen un mismo objetivo.

Realmente me gustaría poder hacerte la vida más fácil y no quisiera que perdieras el tiempo ni que pases por esos momentos de incertidumbre por los que pasé yo. Es por ello que quiero darte la oportunidad de que aprendas tanto de mis aciertos como de mis errores y que no tengas que hacerlo todo a ciegas.

Así que este es el motivo principal por el que estás aquí hoy: Quiero acompañarte en este proceso y dar respuesta a todas las dudas que te surjan entorno al bilingüismo.

Para ello, lo mejor es que solicites una sesión estratégica de bilingüismo gratuita.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *